El Museo Vivencial Ferrocarril 279 de Cuautla es, literalmente, un encuentro con la historia, un viaje en el tiempo, un lugar de paz con cierto toque de romanticismo, así lo describe el encargado de la Dirección de Turismo.

Los ciudadanos cuautlenses, visitantes y turistas nacionales y extranjeros, pueden subir a los vagones, tocar la máquina, entrar a instalaciones en donde hay vestigios de cómo era la vida de los ferrocarrileros de aquella época, es un viaje en el tiempo.

El sonido que se reproduce en el museo simula los movimientos de la locomotora, el típico silbato y la maquinaria cuando está rodando; literalmente es un viaje en el tiempo.

La 279, como cariñosamente se le llama, forma parte de un lote de 27 locomotoras construidas por Ferrocarriles Nacionales de México (FNM) por la Baldwin Locomotive Works de Filadelfia. Fue puesta en servicio en 1924. Pertenece a la clase G-030, lo que indica que su tren motriz (G) tiene la configuración 2-8-0: 2 ruedas de carretilla al frente, 8 ruedas motrices y ninguna rueda de arrastre; el cero indica que es de vía angosta y el 30 el máximo de su fuerza tractiva en miles de libras. Construida inicialmente para utilizar chapopote como combustible, fue modificada en el año de 1989 en los talleres de Aguascalientes para utilizar diesel.

El responsable de la política de turismo del municipio, recuerda que las locomotoras diesel comenzaron a circular en México en 1944. Cuatro años más tarde, Ferrocarriles Nacional de México reportó el mayor número de locomotoras de vapor de su historia, 1 mil 30, en las que se sumaban tanto de vía ancha como angosta. En 1957 se contabilizaron solamente 560. La 279 fue la última en funcionamiento, prestaba sus servicios en el Ferrocarril Interoceánico, por lo que se conservó en esta estación ubicada a un costado del ex convento de San Diego, donde siguió recibiendo mantenimiento y prestando servicios esporádicos hasta 1992, como Tren Escénico, que hacia el recorrido Cuautla-Yecapixtla.

El 26 de abril de 1988, como parte del programa de recuperación de materiales impulsado por Ferrocarriles Nacionales, se intentó trasladarla a sus talleres nacionales, sin embargo, la población cuautlense se opuso, y con patrullas de la Policía Municipal impidieron el paso en las vías. La 279 fue donada a la ciudad de Cuautla, convirtiéndose desde entonces en símbolo de identidad y orgullo para sus habitantes.

La máquina de vapor 279 ha sido actor principal de películas nacionales e internacionales, y su imagen fue utilizada por el Banco de México (BM) en los billetes de 100 pesos conmemorativos al Centenario de la Revolución Mexicana.

El Museo Vivencial cuenta con varias “áreas” como el Área de Telégrafos, que ahora funciona como Taquilla; ahí se simula una oficina de los telegrafistas del Tren compuesta por un escritorio, papelería, extinguidores y reloj de aquella época, que es un préstamo a comodato del Museo de Ferrocarriles de Puebla; una sala de exposición donde se exhiben otros documentos como planos, diagramas de la máquina, el mapa original del trayecto de la ruta del Ferrocarril Interoceánico, la vestimenta de los ferrocarrileros; el Taller de Aparatos, el Taller de Herrería, el Depósito y Horno de Arena, la Caldera tipo locomotora; se exhiben vehículos denominados Armones y Velocípedo-Triciclo, la locomotora 279, los 5 vagones mejor conocidos como “pambazos” y 4 vagones de carga, de los cuales 2 albergan las oficinas de la Dirección de Turismo Municipal.

El Museo Vivencial Ferrocarril 279 de Cuautla se encuentra abierto al público de martes a domingo de 10 de la mañana a 6 de la tarde. Admisión general: 20 pesos; niños menores de 11 años y personas de la tercera edad: entrada libre.

El encargado de la Dirección de Turismo, invita a los ciudadanos cuautlenses a visitar y conocer las instalaciones.

#elsitioinformativo 07/05/19

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